Homenaje al padrino del Gore: Herschell Gordon Lewis

Sábado 29 de Octubre a las 21:00h Centro Ágora

con Jimmy Maslon y Yoni Mediogramo

Sesión Doble: Blood Feast (1963) + Two Thousand Maniacs! (1964)

Entrada: 6 € (7€ en taquilla) [BONO 10€ incluye Bad Taste (Peter Jackson, 1987) + Green Room (Jeremy Saulnier, 2015)]  COMPRAR

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En colaboración con la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, FKM rendirá homenaje al Padrino del Gore, Herschell Gordon Lewis, con una maratón sangrienta en la que nos deleitaremos con dos de sus mejores trabajos; Blood Feast (H.G. Lewis, 1963) y Two Thousand Maniacs! (H. G. Lewis, 1964). En el evento el incorregible Yoni Mediogramo nos presentará al productor y amigo íntimo de Herschell, Jimmy Maslon.

El evento incluye un cátering (a las 21:00h), degustaciones de Jägermeister y fiesta final con barra y musiqueo a cargo de AlexBigVoxxMan. Al finalizar la fiesta se pondrán a disposición del público 2 autobuses con paradas en Riazor, Pza Pontevedra y Campo da Leña.

Herschell Gordon Lewis (1929- 2016), Padre del cine Gore, Primer Rey del Exploit y pionero del cine de terror más visceral, es historia del cine de género independiente. Un maestro que convirtió en su filosofía, el hacer las películas que las grandes productoras nunca harían, y en su leitmotiv, el traspasar todas las leyes, escritas o no, de lo políticamente correcto. A día de hoy, sigue siendo el responsable de todas las películas sangrientas hechas durante los últimos cincuenta años. Ya que sin Herschell Gordon Lewis no existirían George A. Romero, Sam Raimi, John Waters, Peter Jackson, Lucio Fulci o William Lustig, entre otros.

En los años sesenta HGL era un profesor de literatura inglesa que quería entrar en el mundo de la publicidad y para hacerlo por la puerta grande se compró una sofisticada cámara de 35mm. Al no conseguirlo, decidió rentabilizar el recién adquirido equipo rodando las películas que Hollywood jamás haría. En 1960 se alía con David F. Friendman y, tras su paso por el cine “nudie”, en 1963, cocinan juntos Blood Feast, la película que lo inscribiría en la historia del séptimo arte gracias a un potente gancho visual; la mutilación explícita del cuerpo humano, acompañada de grandes dosis de sangre.

Con esta película se rompía el último tabú de cine y Herschell Gordon Lewis se convertía con ella en el Padre del Gore.

Blood Feast fue un hito del cine, siendo una de las películas más rentables de la época y abriendo el camino a todas las que llegaron detrás. Tal fue el éxito, que las grandes productoras de Hollywood tomaron ejemplo y así nacieron películas como; Bonnie and Clyde (Arthur Penn, 1967) o The Wild Bunch (Sam Peckimpah, 1969). Blood Feast fue masacrada por la crítica y provocó que la censura hiciera una regulación específica para la cantidad de sangre y violencia que se podía ver en una película. Todas estas nuevas leyes contribuyeron a aumentar publicidad de la misma y a convertirla en la película “de culto” que es a día de hoy. Tras Blood Feast llegaron, Two Thousand Maniacs! (1964) y Color Me Blood Red (1965), siguiendo la misma fórmula. La gran cantidad de sangre derramada a todo color sobre la pantalla en estas películas causó gran sensación en cineastas en todo el mundo, que empezaron a saturar sus nuevas producciones con efectos visuales impactantes de manera similar.

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